Observación de un Mercado
Desde el momento que tuvimos esta asignación, creó una gran expectativa en nosotros, ya que la mayoría del grupo tenemos cierta resistencia a visitar los lugares que son demasiado concurridos y dan la impresión de inseguridad. Es por ello que, un grupo de compañeros, decidimos armarnos de valor y hacer el trabajo en grupo, ya que por allí dicen que la unión hace la fuerza, consideramos que si lo hacíamos de esta manera las probabilidades de sufrir un percance, serían menos.
A sugerencia de una de nuestras compañeras, visitamos el mercado Santa Ana, ubicado en la Colonia Santa Ana, Zona 5. Por estar ubicado en una Colonia, en dimensiones podríamos decir que está catalogado como un mercado pequeño. Por esta misma razón consideramos que los riesgos que corríamos eran menores, pero siempre tomamos todas las precauciones pertinentes: nada de valor, poco dinero, y aunque no era nuestra mejor opción, algunos celulares para tomar fotos y también para comunicarnos si pasaba algo.
En el mercado, como casi todos los mercados locales, encontramos los diferentes productos que se comercializan: verduras, frutas, ropa, y otros artículos como recipientes plásticos y discos de música o películas de los famosamente conocidos como “piratas”.
Después de una revisión rápida del entorno, iniciamos con las entrevistas para conocer más de la cultura que prevalece dentro del mercado.
Hay diversidad en cuanto a la religión, encontramos cristianos y católicos, también el género, en la mayoría de casos se ve mujeres y niños trabajando, pero si hay hombres que tienen sus puestos, los niños también trabajan, regularmente los fines de semana y por las tardes, los más pequeños, aunque los mayores ya tienen más responsabilidad para ayudar a los padres. La mayoría de personas viven en la capital, aunque algunos son originarios de los departamentos del interior del país.
Los horarios de trabajo son muy temprano a las 7 de la mañana ya están abriendo los puestos de trabajo, y ordenando toda la compra, a las 8 de la mañana inician la atención, regularmente trabajan hasta las 4 de la tarde.
Hay opiniones divididas en cuanto en quién confían más si en la policía o en el ejército, por lo regular han manifestado más confianza en el ejército, pues la policía hace un buen trabajo o no. Aunque al respecto también tienen su propia ley dentro del mercado, pues indican que “no hay ladrones y si aparece uno, lo linchamos entre todos y lo quemamos”
De la misma manera, la opinión se encuentra dividida referente a la afluencia de clientes en el mercado, algunos tienen la percepción que si ha bajado y otros que se mantiene a pesar que los precios si se han mantenido estables.
Realizan sus compras en el CENMA, para realizar la reventa en el mercado, consideran que esta plaza por su pequeño tamaño es más segura que el CENMA. Aquí comprar regularmente al mayor y consiguen mejor precio, no tienen la política de regateo hacia el cliente, excepto que sea en compras por mayor.
Dentro de las generalidades del mercado pudimos determinar que si hay una Junta Directiva, en donde el presidente es el don Venancio, y un vicepresidente; esta directiva tiene dentro de sus funciones asignar espacios a nuevos inquilinos del mercado, así como velar por el ornato, celebración del aniversario y toda actividad que vaya en pro del bienestar de los empresarios y el mercado en general.
Consideran que para tener más y mejores beneficios y que no vivamos en crisis es necesario que todos los ciudadanos elijamos bien al presidente, y que no ponga más impuestos, de hecho ellos no tributan y únicamente pagan la cuota de Q90.00 a la municipalidad por el uso de locales para que no les quiten su puesto.
Desde el momento que tuvimos esta asignación, creó una gran expectativa en nosotros, ya que la mayoría del grupo tenemos cierta resistencia a visitar los lugares que son demasiado concurridos y dan la impresión de inseguridad. Es por ello que, un grupo de compañeros, decidimos armarnos de valor y hacer el trabajo en grupo, ya que por allí dicen que la unión hace la fuerza, consideramos que si lo hacíamos de esta manera las probabilidades de sufrir un percance, serían menos.
A sugerencia de una de nuestras compañeras, visitamos el mercado Santa Ana, ubicado en la Colonia Santa Ana, Zona 5. Por estar ubicado en una Colonia, en dimensiones podríamos decir que está catalogado como un mercado pequeño. Por esta misma razón consideramos que los riesgos que corríamos eran menores, pero siempre tomamos todas las precauciones pertinentes: nada de valor, poco dinero, y aunque no era nuestra mejor opción, algunos celulares para tomar fotos y también para comunicarnos si pasaba algo.
En el mercado, como casi todos los mercados locales, encontramos los diferentes productos que se comercializan: verduras, frutas, ropa, y otros artículos como recipientes plásticos y discos de música o películas de los famosamente conocidos como “piratas”.
Después de una revisión rápida del entorno, iniciamos con las entrevistas para conocer más de la cultura que prevalece dentro del mercado.
Hay diversidad en cuanto a la religión, encontramos cristianos y católicos, también el género, en la mayoría de casos se ve mujeres y niños trabajando, pero si hay hombres que tienen sus puestos, los niños también trabajan, regularmente los fines de semana y por las tardes, los más pequeños, aunque los mayores ya tienen más responsabilidad para ayudar a los padres. La mayoría de personas viven en la capital, aunque algunos son originarios de los departamentos del interior del país.
Los horarios de trabajo son muy temprano a las 7 de la mañana ya están abriendo los puestos de trabajo, y ordenando toda la compra, a las 8 de la mañana inician la atención, regularmente trabajan hasta las 4 de la tarde.
Hay opiniones divididas en cuanto en quién confían más si en la policía o en el ejército, por lo regular han manifestado más confianza en el ejército, pues la policía hace un buen trabajo o no. Aunque al respecto también tienen su propia ley dentro del mercado, pues indican que “no hay ladrones y si aparece uno, lo linchamos entre todos y lo quemamos”
De la misma manera, la opinión se encuentra dividida referente a la afluencia de clientes en el mercado, algunos tienen la percepción que si ha bajado y otros que se mantiene a pesar que los precios si se han mantenido estables.
Realizan sus compras en el CENMA, para realizar la reventa en el mercado, consideran que esta plaza por su pequeño tamaño es más segura que el CENMA. Aquí comprar regularmente al mayor y consiguen mejor precio, no tienen la política de regateo hacia el cliente, excepto que sea en compras por mayor.
Dentro de las generalidades del mercado pudimos determinar que si hay una Junta Directiva, en donde el presidente es el don Venancio, y un vicepresidente; esta directiva tiene dentro de sus funciones asignar espacios a nuevos inquilinos del mercado, así como velar por el ornato, celebración del aniversario y toda actividad que vaya en pro del bienestar de los empresarios y el mercado en general.
Consideran que para tener más y mejores beneficios y que no vivamos en crisis es necesario que todos los ciudadanos elijamos bien al presidente, y que no ponga más impuestos, de hecho ellos no tributan y únicamente pagan la cuota de Q90.00 a la municipalidad por el uso de locales para que no les quiten su puesto.
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